Asya
Asya, novela corta de Ivan Turgenev
Publicada en 1854 y considerada por muchos autores una de las mejores novelas cortas de Ivan Turgenev. Asya es una de esas historias que te dejan con el corazón helado.
" Tell me what I ought to read, tell me what I ought to do. I'll do everything you tell me. "
Es una niña con muchas inquietudes y energía, desea descubrir el mundo a su forma pero no conoce otro que el mundo del hombre. Presa de sí misma, lo único en lo que es libre es en el amor. Pero incluso eso se le rechaza, porque ella decide amar intensamente y cuando le confiesa a su hermano que está enamorada de N.N. Gagín habla con él pregúntandole si desearía casarse con su hermana, de no ser así se irán de la cuidad para no volverse a ver jamás, además Gagin promete rechazar el amor de Asya. Asya quería marcharse porque en su cabeza ella se figuraba de que N.N. la despreciaba y que sabía todo de ella, refiriéndose a su pasado como hija bastarda y criada en el campo.
Antes de marcharse Asya llama a buscar a N.N. para tener su primer y último rendezvous. Durante la cita, en vez de culpar a Gagin de tomar esa drastica decisión e impulsar a su hermana a ello, culpa a Asya de haber forzado el amor en vez de haber dejado que creciese y desarrollase poco a poco. Algo que N.N. deseaba, ya que en ese instante todavía no estaba seguro de querer casarse con Asya, pues no sentía un enamoramiento profundo a diferencia de ella. N.N. en vez de sincerarse y hablar de forma pausada, explota contra Asya y ella no hace nada más que llorar hasta que sale corriendo de la habitación. Sin que N.N. dijese que la amaba.
Al final, Asya tarda unas horas de más en volver a casa y ambos hombres salen en su búsqueda. Poniéndose en lo peor, N.N. comienza a gritar su nombre por toda la ciudad y a gritar que la ama. En ese momento se da cuenta de que sí quiere casarse con Asya. Al final ella vuelve a casa y N.N. se da cuenta porque al regresar a la casa de los hermanos ve luz en la ventana de la habitación de ella. Habla por última vez con Gagin y quedan en verse mañana para despedirse.
Trágicamente, Gagin y Asya parte al alba rompiendo la promesa. Gagin le deja una nota diciendo que no los busque y Asya le deja otra nota donde tuvieron su única cita.
N.N. recorre la ciudad y descubre que fueron a Cologne y de ahí a Londres donde les pierde la pista para siempre. Se consuela pensando que a lo mejor no era la mujer de su vida, que puede volver a ocurrir, pero con los años se dió cuenta de que nunca más volvió a sentir lo que Asya causó en él.
" [...] the feeling which Asya aroused in me—that ardent, tender, profound feeling— has never repeated itself. No other eyes have ever replaced for me those which were once fixed on me so lovingly; to no other heart which has rested against my breast has my own heart responded with such sweet, joyous pangs. "
Me encanta el final de la novela, cuando el héroe de la novela hace una preciosa reflexión sobre la vida, como un jóven la percibe como infinita e interminable, mientras que cuando es mayor se da cuenta que incluso la flor que Asya una vez le regaló perdurará más allá de sus vidas.
" The faint exhalations of an insignificant flower have survived all the joys and the sorrows of a human being—may survive the human being himself. "
Así termina esta novela, dejándonos un mensaje sobre lo efímera que es la vida humana.
Es una historia triste pero bonita, es bastante corta y simple. Se centra en el amor y las clases sociales, temas muy comunes en la literatura rusa del siglo XIX.
A pesar de su simpleza capta muy bien lo indeciso que es el amor, a veces no nos damos cuenta de lo mucho que amamos a alguien hasta que se va, ya que damos por hecho su presencia.
También, en tan solo unas frases, refleja lo corta que es la vida. Cuando somos jóvenes dejamos pasar oportunidades pensando que nos queda mucha vida por delante para que se vuelvan a repetir, pero hay trenes que solo pasan una vez en la vida.
Puntuación: ★★★☆☆
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